El software desarrollado por los técnicos del Poder Judicial tucumano, que ha permitido que el servicio de administración de justicia no sólo se mantenga durante los dos años de pandemia sino que además haya incrementado la productividad de los Tribunales provinciales en comparación con los años anteriores a la Covid-19, se ha convertido en un producto de exportación. Una provincia de Cuyo y otra de la Patagonia ya están testeando en sus jurisdicciones el sistema, que ha recibido, nada menos, el nombre de “Plataforma Alberdi”.
En concreto, la Justicia provincial ha otorgado la posibilidad de efectuar pruebas de su Sistema de Administración de Expedientes (SAE) y del Portal del SAE, ambos componentes de la Plataforma Alberdi, a los Poderes Judiciales de Tierra de Fuego (Acordada N° 1.036/21) y de San Juan (Acordadas N° 1.273/21 y 1.359/21).
Para ello se diseñó una plataforma de prueba, desde las que se encuentran realizando testeos distintas unidades judiciales de ambos poderes, con el soporte técnico y capacitación de los equipos de las Oficinas de Coordinación Estratégica, de Gestión Judicial y Dirección de Sistemas, responsables de la implementación del expediente digital en el Poder Judicial de Tucumán.
Fuentes abiertas
“Básicamente, se encuentran haciendo pruebas de migración de datos y lo que se denominan ‘pruebas de estrés’: hasta cuánto soporta el sistema”, grafica Daniel Leiva, presidente de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, en diálogo con LA GACETA. “Como Poder Judicial, nos encaminamos a una política de ‘open sources’ (fuentes abiertas). Con la participación de cada vez más usuarios se enriquecerá la Plataforma Alberdi, porque más intervenciones traen aparajeadas innovaciones. Sin perder soberanía informática judicial, vamos a mejorar el sistema”, explicó.
El titular del superior tribunal sostiene que “estar a la vanguardia de las jurisdicciones” en materia de justicia digital es un logro colectivo. Destaca la predisposición del personal judicial, de los magistrados, del Ministerio Público Fiscal y del Ministerio Pupilar y de la Defensa.
En particular, reivindica a los técnicos del Poder Judicial por el diseño, el desarrollo y la aplicación de la Plataforma Alberdi. Y además, reconoció la labor de sus pares. “En la Corte siempre coincidimos con esta línea de trabajo, destinada a la mejora constante del servicio de Justicia”, aseveró.
Precisamente, Leiva aprovechó la “exportación” de la Plataforma Alberdi a San Juan y a Tierra del Fuego para tratar de dejar atrás las diferencias cristalizadas en la elección de autoridades de la Corte, celebrada el mes pasado, y que culminó con su consagración como titular del superior tribunal en una votación dividida. “Durante esta difícil situación sanitaria que atravesamos, en la Corte pudimos avanzar en el desarrollo y ejecución de nuevas estrategias de trabajo que se traducen, entre otras, en un expediente digital de avanzada”, manifestó.
Al respecto, sostuvo que son las estadísticas las que confirman los avances logrados con la implementación de las nuevas herramientas informáticas, hasta el punto de que los indicadores, durante este segundo año de la pandemia, ya son superiores a los que se registraron en 2019. (Se informa por separado) “Hay casos, como el de las actuaciones firmadas, que son las que marcan los avances en los procesos judiciales, en los que hay casi un millón de trámites más en comparación con el último año anterior a la covid-19”, puntualizó.
“A la vez, pudimos cristalizar el anhelo de habilitar un nuevo edificio del Centro Judicial de Monteros. El objetivo es uno sólo: garantizar a los tucumanos el acceso a la Justicia”, aseveró.
Más productividad ahora que antes de la pandemia: un informe estadístico da cuenta de que, con los servicios de justicia digitalizados, las cifras son mejores que en tiempos del papel
El útimo “Informe comparativo interanual de actividad jurisdiccional”, elaborado por la Dirección de Estadísticas del Poder Judicial de la provincia, muestra (el relevamiento no toma al fuero Penal) que entre febrero y noviembre de este año hubo una mayor productividad en los Tribunales que en 2019. Es decir, los indicadores arrojan números absolutos más elevados ahora, durante el segundo año de la pandemia, que durante el último año sin covid-19. A la vez, expone que en esta etapa donde todo el quehacer judicial se ha digitalizado se obtiene una mayor eficiencia que cuando todos los expedientes se tramitaban en el “soporte” del papel.
• En materia de sentencias definitivas, durante el útimo año de la “normalidad” se dictaron 30.934. Este año ya van 32.804. Casi 2.000 fallos más.
• En cuanto a las sentencias interlocutorias (resuelven cuestiones que requieren sustanciación y que han sido planteadas durante el transcurso de un proceso judicial), las de 2019 totalizaron casi 2.774.000. Las de este año son ya 3.746.000. Es decir, casi un millón más.
• Las causas ingresadas de febrero a noviembre de 2019 fuero 45.789. Las de idéntico período de este año totaliza 53.217. Casi 7.500 más.
• El total de presentaciones ingresadas en 2019 fue de 570.000. Las de este año suman 1,1 millón. Prácticamente, el doble.